Mercados

El Maple de huevos, la vedette del 2020 llegó para quedarse

Antes se le decía bandeja o cartón, hoy ya está aceptado popularmente llamarle «Maple». ¿Cuántos debe traer? ¿Tiene un porqué ese nombre? Enterate ahora

La palabra apareció hace mucho pero se fue infiltrando en la cotidianeidad de todos los argentinos en la pandemia, con la cuarentena estricta. El uso de huevos a mansalva para confeccionar postres, tortas o platos dulces y salados de los más variados, popularizó un sistema de comercialización que antes estaba prioritariamente limitado al mayorista: así se hizo famoso el MAPLE de huevos.

Al principio algunos se preguntaban que significaba ese término. Luego se comenzó a adoptar casi con naturalidad. Lo cierto es que aún hoy es difícil de determinar porqué se llama así a la bandeja de cartón que soporta los huevos de manera sencilla y bastante segura.

Teorías hay varias, pero ninguna aceptada fielmente, desde el nombre de una empresa inglesa, Maple & Co, hasta la hoja del árbol llamado así de la bandera de Canadá (?). Nadie es capaz de asegurar desde cuándo, quién ni porqué le puso «maple» a ese producto.

Otra controversia comenzó a darse con la cantidad (no standarizada) que debe poseer cada Maple. Lo regular son 30 huevos pero algunos avivados lo promocionaban como maple y ubicaban solamente 20 unidades.

No existe una regulación que indique tamaños, medidas o cantidades específica de unidades que debe albergar, ni tampoco los materiales de confección del maple, por lo que aún es un método de venta novedoso a pesar de existir desde principios del siglo pasado.

Otra innovación del maple para la venta minorista es que no constituye un «número redondo» de lo que era, y sigue siendo habitué de la venta de ese producto.

El huevo siempre se comercializó por docena o media docena, siguiendo una tradición hexadecimal en sus cantidades, como otros productos, pero el maple involucra por lo general 30, que serían 2 docenas y media, un número difícil para sacar una cuenta rápida de si su valor es alto o bajo en proporción con la oferta normal del huevo por docena.

Los maples para huevos evitan que el producto sufra daños, estrelladuras, fisuras y roturas, ya que están construidos con soportes centrales que otorgan una mayor rigidez y una muy alta protección al producto en cuestión.

Se fabrican a partir de papeles y cartones reciclados, agregándose al balance positivo de su ciclo de vida su carácter biodegradable y 100 % reciclable.

Pueden ser construidos con una amplia gama de materiales y generalmente están hechos de cartón, periódicos, hojas de papel usadas, mezcla de cartón con periódico, celulosa moldeada o plástico.

Entre las ventajas del uso del (famoso e intrigante nombre) Maple, están que ayudan a preservar la temperatura del producto alimenticio, absorben el exceso de humedad, evitan el roce del producto entre ellos y reducen la reproducción de hongos o bacterias además de que resisten fácilmente la humedad porque permiten el libre paso del oxigeno, lo que los mantiene frescos por más tiempo

Su material es de uso reciclable y biodegradable, además, son muy baratos.

Se venden en verdulerías, supermercados y hasta a la orilla de rutas y caminos e incorporaron al vocabulario habitual un término todavía de origen misterioso pero que día a día le fue poniendo más huevo a un tiempo difícil de sobrellevar.